Cada vez son más las empresas que apuestan por los vídeos tutoriales. Los How To explican en una serie de pasos cómo hacer una determinada acción. El objetivo es enseñar a manejar productos y servicios.
Los usuarios que utilizan los vídeos tutoriales esperan recibir la información y los pasos necesarios para una acción concreta. En la red encontramos desde cómo maquillarse hasta cómo usar un software. Estos vídeos pueden ser muy largos y extensos o muy breves y concisos.
Para las empresas que están promocionando un nuevo producto resultan muy útiles, ya que los usuarios aprenden cómo usarlos, conocen la marca y el interés aumenta. Además, refuerzan los puntos fuertes del producto o servicio, que pueden suponer una ventaja respecto a la competencia y consiguen un mejor posicionamiento.
Este formato permite crear una cercanía entre la marca y el usuario. Cuándo una empresa lanza un producto nuevo intenta enseñarle al usuario el funcionamiento y las ventajas del mismo. De esta manera, busca una mayor relación entre marca y consumidor.
Las empresas tecnológicas utilizan este formato audiovisual para presentar sus novedades y la manera de utilizarlas. Un claro ejemplo son Google y Facebook, ya que cada vez que tienen algún lanzamiento les explican a sus usuarios en formato How To cómo funciona y cómo se utiliza. Otro ejemplo lo encontramos en la red social Linkedin que utilizó un vídeo ambientado en los años 80 para explicar cómo se utilizaba la red.
Este formato ha evolucionado notablemente en los últimos años. Existen sitios web que se dedican únicamente a hacerlos, empleando cualquier tema como eje central del vídeo, es el caso de Practicopedia. En Youtube hay infinidad de vídeos tutoriales con los más variopintos temas.





